Jon Kabat-Zinn y Fernando A. de Torrijos

Jon Kabat-Zinn y Fernando A. de Torrijos

REBAP INTERNACIONAL ( Programa de 8 semanas basado en la Atención Plena)

Mindfulness

El cielo es este momento.
El infierno es desear que este momento sea diferente.
Jeff Foster





domingo, 28 de octubre de 2018

Aceptación o Resignación

Aceptación o resignación

La aceptación es una herramienta realmente poderosa a la hora de avanzar en nuestros estados de conciencia. La resignación, en cambio, está más cercana a la rendición, a la idea de que hay que conformarse con aquello que no nos hace felices, no resuena con nosotros o es imposible de cambiar.
Aceptar implica comprender. Aceptar que hoy llueve, aunque no sea lo más idóneo para nuestros planes, significa saber que la lluvia es parte de la Naturaleza y su ciclo. Resignarse implica sentir dentro de uno mismo que “no se puede luchar contra la lluvia”, pero al no haber comprensión, queremos que las cosas sean diferentes y la lucha se perpetua en nuestro interior, resistiéndonos a la realidad del momento presente.
La aceptación es serena, sabia, tierna, paciente, comprensiva, empática, la resignación es melancólica,  impaciente, desapacible, inquieta y nerviosa.
La aceptación es la expresión de un estado elevado de conciencia, la resignación es la expresión de nuestra personalidad.


lunes, 22 de octubre de 2018

MINDFULNESS COMO TERAPIA DE 3 GENERACIÓN



El Mindfulness es considerado una terapia psicológica de tercera generación, y uno de los programas más conocidos es el MBSR (Mindfulness-based stress reduction program) o Programa de Reducción del Estrés basado en Mindfulness, considerado como uno de los tratamientos más efectivos para tratar el estrés.
Pero en los últimos años, otro programa basado en la Atención Plena está adquiriendo una gran popularidad en el tratamiento de distintos trastornos, como la depresión o la ansiedad. Es el MBCT (Mindfulness-based cognitive therapy) o Terapia Cognitiva basada en Mindfulness.

El Mindfulness no es cuestión de hacer, sino de estar

En realidad, la práctica de la Atención Plena, más que un conjunto de técnicas para estar en el momento presente, es una actitud ante la vida. Se podría decir que el Mindfulness permite adquirir una serie de hábitos saludables, es un estilo de afrontamiento que impulsa las fortalezas personales de cada uno y ayuda en la adaptación al mundo moderno, pues favorece el bienestar de los individuos en una sociedad que tiende a detraer la identidad genuina de las personas, y ayuda a conectar con uno mismo.
Para adquirir la mentalidad Mindfulness es necesario llevar a cabo un entrenamiento. El entrenamiento Mindfulness consiste en una serie de ejercicios que permiten prestar atención al presente de manera no enjuiciadora. Aún y así, no es cuestión de hacer, sino de estar. En otras palabras, es estar con los cinco sentidos sin evaluar la experiencia interna ni externa.
El Mindfulness es un estado de autorregulación de la propia atención, por lo que la voluntad de cada uno se convierte en esencial para su práctica. La curiosidad, la apertura y la aceptación son parte de ser consciente.

Las aplicaciones del Mindfulness

El Mindfulness se ha mostrado útil para el tratamiento de distintos fenómenos, entre los que se incluyen:

Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness: ¿qué es?

Existen distintos programas de Mindfulness. Uno de ellos es el MBCT de Zindel Segal, Mark Williams y John Teasdale, que fue originalmente desarrollado como un programa de tratamiento para el estrés emocional y la ansiedad, y como un programa de prevención de recaídas en pacientes con depresión.
El programa combina la meditación Mindfulness con la adquisición de habilidades prácticas que caracterizan a la terapia cognitiva, como la interrupción de patrones de pensamiento que conducen a estados depresivos o ansiosos.

El programa tiene una duración de ocho semanas

Son varios los estudios que se han llevado a cabo para probar la efectividad de este tratamiento. Los resultados muestran que la gran mayoría de personas que utilizan este programa mejoran su calidad de vida y experimentan menos depresión, ansiedad y estrés emocional.
Para beneficiarse de los beneficios de este tratamiento, se recomienda la práctica diaria de meditación al menos durante ocho semanas. La Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness incluye el scanner corporal, estiramientos Mindfulness, algunos ejercicios de yoga, respiración Mindfulness y otros ejercicios prácticos de Atención plena.

¿Cómo afecta el Mindfulness a la Depresión?

Los distintos ejercicios que propone el programa de Terapia Cognitiva basada en Mindfulness cambian la manera de pensar y de interpretar los hechos por parte del paciente. Los beneficios son:
  • Ayuda a centrarse en el aquí y el ahora
  • Mejora la concentración
  • Menor rumiación de los pensamientos por parte del paciente
  • Distanciamiento de los pensamientos perjudiciales
  • Mayor autocompasión y cariño hacia uno mismo
  • Mayor autoconocimiento

Mindfulness: Conectando de nuevo con uno mismo

La autocompasión es uno de los pilares básicos del Mindfulness, e implica ser cálido y compasivo hacia uno mismo. Hace referencia a la aceptación de la manera de ser y de los pensamientos y las emociones que surgen de nosotros mismo sin juzgarlos ni criticarlos.
El Mindfulness es útil en el contexto actual porque te reeduca. Vivimos inmersos en una cultura y una sociedad en la que triunfan los valores capitalistas y de consumo: el dinero o la imagen tienen más valor que los propios seres humanos. En este entorno, todo tiene un precio, ya sea la dignidad, el amor propio, el orgullo o el honor, todo se convierte en mercancía, incluso las relaciones interpersonales. El Mindfulness ayuda a encontrarse de nuevo con uno mismo, lejos de la influencia y la presión de esta sociedad que perjudica seriamente el equilibrio emocional. 

Mindfulness aplicado a terapia: doble efecto

Este tipo de terapia se aprovecha del efecto beneficioso del Minfulness y lo aplica a situaciones en las que el estrés y la ansiedad tienen un papel muy relevante. Hay que tener en cuenta que los niveles altos de estrés tienen un efecto en cadena tanto en el sistema nervioso como en la regulación hormonal, de manera que ponerle freno a este estado de alerta constante alivia muchos de los síntomas por los que los pacioentes van a consulta.
Por otro lado, el Mindfulness también tiene un efecto beneficioso en la regulación emocional, algo que repercute positivamente en muchos aspectos de la calidad de vida. Además, mejorar en el aspecto emocional permite sacarle más partido a la terapia, algo que lamentablemente no todos los pacientes consiguen, fenómeno que explica en parte por qué hay personas que abandonan los tratamientos a los que están siendo sometidos.
De esta manera, a partir del Minfulness se consigue un doble efecto: se mejora directamente la calidad de vida, y se facilita que se siga el tratamiento.

martes, 28 de agosto de 2018

Curso de 8 semanas basado en Mindfulness.




 Objetivos del curso:
·         Controlar nuestro estrés personal a través de técnicas de Mindfulness.
·         Cambiar las conductas reactivas que nos genera malestar.
·         Mejorar el manejo de nuestras emociones.

- Fechas y horarios:
·         Inicio: martes 2 de octubre de 2018.
·         Fin: martes 20 de noviembre de 2018.
·         Horario: de 18:00 a 20:30 (la primera sesión será de 17:30 a 20:30)

- Plazo y método de inscripción:

El plazo de inscripción finaliza el 27 de septiembre.

Para inscribirse, es necesario rellenar la ficha de solicitud vía online o en sede y realizar un pago de 40 euros reservando su plaza y poder disfrutar de este curso. Así mismo, señalar que la donación irá destinada directamente a la gestión de la sede y organización de actividades del Teléfono de la Esperanza en Sevilla.

Plazas asignadas por orden de inscripción. El taller se realizará con un mínimo de 8 personas. En caso de no alcanzar el número mínimo, se aplazará la fecha hasta alcanzar el número mínimo.

Por su comodidad y por mayor transparencia le solicitamos que realice el abono por transferencia bancaria, recuerde señalar su nombre y el taller o/y curso que desea realizar. 

- Transferencia bancaria indicando su nombre y el nombre del curso:
LA CAIXA: ES11  2100  2588  2902  1006  0604 


- En la propia Sede horario de mañanas de 9:00 a 20:30 horas. Avenida Cruz del Campo, 24. Sevilla.

Si una vez hecho el pago, no pudiese acudir al taller, se le devolvería el dinero, siempre que lo notifique hasta una semana antes del comienzo del taller. El importe se devolverá en efectivo en nuestra sede.

Recomendamos que no asistan al mismo curso personas con una relación estrecha (parejas, hermanos, padres-hijos, etc.), para facilitar la apertura y la expresión emocional.

Si una vez hecha la reserva, le es imposible acudir al taller, se devolverá el importe abonado siempre que se notifique con  una semana mínima de antelación a la fecha de inicio.

Para cualquier duda, puede ponerse en contacto con el Teléfono de la Esperanza en el 954 57 68 00.
Inscripciones aquí:


sábado, 17 de marzo de 2018

Finaliza el Curso Mindfulness de 8 semanas (Insight Mindfulness)



Finaliza el curso de 8 semanas de reducción del estrés basado en  Mindfulness en el Teléfono de la Esperanza de Sevilla.

Enhorabuena a todos los participantes por su entrega, dedicación y entusiasmo y por haber dedicado un tiempo  muy valioso a su propio autoconocimiento y cuidado personal mediante la práctica de la Atención Plena.


sábado, 17 de febrero de 2018

Diferencia entre emociones y sentimientos

Diferencia entre emociones y sentimientos

Algunos de vosotros os habréis preguntado qué diferencia a una emoción de un sentimiento. Pues bien, para entender esta diferencia podemos extraer un fragmento del libro “El error de Descartes” de Antonio Damasio. El autor es un investigador que ha prestado mucha importancia a las emociones y los sentimientos en el comportamiento social e incluso en el razonamiento.
Para Damasio: “Cuando experimentas una emoción, por ejemplo la emoción de miedo, hay un estímulo que tiene la capacidad de desencadenar una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo, ya sea en el cuerpo real o en nuestra simulación interna del cuerpo. Y entonces tenemos la posibilidad de proyectar esa reacción concreta con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el objeto que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento.”
Así pues, los sentimientos son el modo en el que nos relacionamos con esa vertiente emocionalde nuestra mente, las narraciones que establecemos sobre ella y el modo en el que respondemos ante estas situaciones experienciales. 
De manera teórica, pues, los sentimientos y las emociones se encuentran diferenciadas entre sí por las relaciones diferentes que ambos tienen con la consciencia y con los procesos psicológicos superiores: los sentimientos parten de las ideas abstractas y el pensamiento dirigido de forma consciente, mientras que las emociones no.

Un ejemplo sobre emociones y sentimientos

En pocas palabras, la emoción sería la primera reacción que experimentamos frente a un estímulo y que tiene que ver con el sistema límbico. Y el sentimiento sería el resultado de una emoción, y tiene su origen en el neocórtex, concretamente en el lóbulo frontal. La respuesta a un sentimiento puede ser física y/o mental, y está mediada por neurotransmisores como la dopamina, noradrenalina y la serotonina. Asimismo, los sentimientos duran más que la emoción, pues su duración proporcional al tiempo en que pensamos en ellos.
En nuestra vida cotidiana, los sentimientos se manifiestan todo el tiempo, por ejemplo: Estamos en el trabajo, se acerca nuestro jefe y nos dice le acompañemos a la oficina. Allí, nos comunica que desde la dirección no les gusta nuestro trabajo y nos despiden. Casi constantemente el miedo se apodera de nosotros, lo que sería la emoción. 
Justo después, analizamos la situación y nos planteamos una serie de cuestiones: “¿Por qué yo? ¿Qué habré hecho mal?” y comenzamos a experimentar tristeza y lástima por tener que abandonar el puesto de trabajo, enfado, inferioridad, incertidumbre por el futuro, etc. Esta segunda reacción modificada por nuestros pensamientos conscientes, sería un sentimiento.

Los componentes de la emoción

Cabe decir, pero, que el debate entre sentimiento y emoción viene de lejos y ha sido un tema controvertido, pues son términos que se suelen confundir y utilizar de forma indistinta. Uno de los primeros autores que habló sobre los emociones y los sentimientos fue Richard S. Lazarus, qué afirmo que que estos dos conceptos están interrelacionados. El sentimiento formaría parte de la emoción, pues es su componente subjetivo, es decir, cognitivo.
Las emociones, que se originan en el sistema límbico del cerebro, son estados complejos en los que intervienen distintos componentes:
  • Fisiológicos: Son procesos involuntarios, la primera reacción: aumenta el tono muscular, la respiración, se producen cambios hormonales…
  • Cognitivos: La información se procesa, tanto a nivel consciente como inconsciente que influye en nuestra experiencia subjetiva.
  • Conductuales: Movimientos del cuerpo, del tono de voz, de la cara...
Para Carlson y Hatfield. El sentimiento es la experiencia subjetiva de la emoción. Es decir, el sentimiento sería la combinación de la emoción instintiva y breve, junto con el pensamiento que obtenemos de forma racional de esa emoción.

16 sentimientos que experimentamos

Son muchos los sentimientos que experimentamos los seres humanos. A continuación os presentamos una lista con 16 sentimientos muy frecuentes:

Sentimientos positivos

Estos sentimientos llevan a una conducta más positiva:
1. Euforia: Este sentimiento nos hace sentir en subidón y nuestra percepción de la vida es magnífica.
2. Admiración: cuando contemplamos a algo o alguien de forma positiva.
3. Afecto: Es una sensación placentera al conectar con alguien.
4. Optimismo: Percibimos la vida de manera positiva y sin miedo a hacerle frente.
5. Gratitud: Sentimos agradecimiento por alguien.
6. Satisfacción: Una sensación de bienestar por algo que ha ocurrido.
7. Amor: Un sentimiento complejo que expresa lo mejor de nosotros mismos.
8. Agrado: Algo nos produce gusto.

Sentimientos negativos

Son sentimientos que experimentamos de forma desagradable:
9. Enfado: Es un sentimiento de disgusto o mala disposición hacia alguien o algo
10. Odio: Un fuerte sentimiento de repulsa hacia una persona
11. Tristeza: Un estado negativo que provoca malestar con tendencia al llanto
12. Indignación: Malestar ante algo que se considera injusto
13. Impaciencia: Sentimiento de necesitar algo ahora.
14. Envidia: Sentimiento que se produce al desear algo que no se tiene y que posee otra persona.
15. Venganza: Ganas de hacer venganza, pero no necesariamente hay que llevarla a cabo.
16. Celos: sentimiento que surge al pensar que va a perder a alguien que ama.

La importancia de la gestión de los sentimientos para la salud emocional

Uno de los temas más importantes de la psicología en la actualidad es la inteligencia emocional. Aunque se suele hablar de emociones, en realidad hace referencia los sentimientos. La correcta gestión de los sentimientos, es decir, por ejemplo, el autoconocimiento o la regulación aportan muchos beneficios para las personas tanto en su bienestar mental como en su rendimiento ya sea laboral, educativo o deportivo.

Las emociones

Por Rogelio Fernández Ortea:
Antonio Damasio nos presenta en su libro En busca de Spinoza una teoría acerca de qué son las emociones y su procesos neurológicos fundamentales. Este post, como los anteriores que hemos publicado, trata de resumir sus ideas con lo que debemos dejar claro que la autoría intelectual de mismo le pertenece en su mayor parte a este autor científico y que los errores, sin duda alguna, son nuestros.
Damasio presenta su hipótesis definiendo la emoción como un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo. Estas respuestas son producidas por el cerebro cuando detecta un estímulo emocionalmente competente, es decir, cuando el objeto o acontecimiento, real o rememorado mentalmente, desencadena una emoción y las repuestas automáticas correspondientes. Estas respuestas provienen de un cerebro preparado evolutivamente para responder a determinados estímulos competentes además de los repertorios conductuales aprendidos a lo largo de toda una vida de experiencias. El resultado primario de estas respuestas es un cambio en el estado del propio cuerpo y en el estado de las estructuras cerebrales que cartografían en cerebro y que son el fundamento del pensamiento. El objetivo final de estas respuestas es el propiciar que el organismo se oriente a su supervivencia y bienestar.
El proceso comienza con una fase de evaluación y definición de un estímulo emocionalmente competente, como el miedo, que se produce en las cortezas cerebrales de asociación sensorial y de orden superior y que generalmente suele conducir al recuerdo de otros estímulos asociados que son, así mismo, emocionalmente competentes. Posteriormente, se produce el disparo o la inducción de la emoción en la que interviene, principalmente, la amígdala, sobre todo en las emociones que generan displacer. A continuación, se produce la ejecución de la emoción a través del cerebro anterior basal, el hipotálamo y el tallo cerebral. Como consecuencia de todo ello, se genera el estado emocional que conlleva cambios transitorios en el medio interno, en las vísceras, en el sistema inmunológico y muculoesquelético y que genera unos comportamientos determinados.
  
Se debe considerar que la continuación y la intensidad de este estado emocional se debe al proceso cognitivo consecuente con la misma, es decir, a los sentimientos que genera, pudiendo darse su extinción, mantenimiento o su amplificación. El proceso comienza con el desencadenamiento de la emoción seguida de su ejecución y de la preparación para la generación de los posibles sentimientos. Damasio insiste en los sentimientos son tan mentales como los objetos o acontecimientos que desencadenaron las emociones.
Todo esto nos lleva a deducir que los pensamientos que se relacionan con la emoción llegan después de que ésta haya comenzado, es decir, que los sentimientos como, el de tristeza, vienen después de que ésta se haya podido observar en el cuerpo que ya presenta el repertorio de acciones corporales correspondientes a la emoción de tristeza. Sólo después de sentir la emoción, se producen los pensamientos propios de la emoción, como pueden ser, en caso de la tristeza, desesperación, fatiga, disminución de los apetitos, etc. Esto se puede observar en los actores que son capaces de generar una emoción que posteriormente generará los sentimientos y pensamientos consecuentes necesarios para poder lleva a cabo, con éxito, una buena interpretación.